En su práctica artística, la participante lituana Ruta Putramentaite combina residuos y naturaleza para explorar lo que significa ser humano en un ecosistema en colapso. Centrándose en la relación asimétrica entre naturaleza y humanidad, la obra de Putramentaite puede interpretarse como una metáfora del estado del medioambiente, una reflexión sobre la imposibilidad de reciclar las toneladas de materiales industriales que flotan a la deriva en el océano y una crítica a la larga vida y la lenta descomposición de la basura industrial. A través de su trabajo, Ruta propone un nuevo materialismo que aproveche los desechos, huesos y otros materiales orgánicos producidos por los seres humanos para crear nuevas estructuras habitables de diversas maneras. Este nido es una metáfora de Casa Gomis y de la necesidad de sus guardianes de proteger la morada para que no sucumba a las amenazas de la ampliación del aeropuerto y de la subida del nivel del mar.